Los blancos dejaron escapar un claro 2-0 en los últimos compases del partido. Palacios y Ciria adelantaron al filiar, pero Miki Codina y Mario García igualaron el marcador.

El partido entre el Real Madrid Castilla y el Zamora comenzó con un claro dominio local. El filial blanco saltó al césped del Alfredo Di Stéfano buscando hacerse con el control. Los pupilos madridistas querían asegurar los tres puntos para asaltar la zona de playoff. Durante la primera media hora, el equipo merengue generó varias llegadas con bastante peligro.
El merecido premio para los locales llegó en el minuto 35 del primer tiempo. Daniel Yáñez recibió un buen balón dentro del área y trató de regatear a su defensor. El atacante madridista fue derribado claramente y el colegiado no dudó en señalar penalti. César Palacios asumió toda la responsabilidad y transformó la pena máxima. Este tanto permitió al filial marcharse al descanso con una mínima ventaja en el marcador.
La segunda mitad arrancó con la misma tónica dominante por parte del conjunto local. El equipo madridista buscó ampliar su ventaja rápidamente para no sufrir en los minutos finales. Yáñez probó fortuna con un disparo lejano que el guardameta Fermín logró detener con apuros. Sin embargo, el filial no tardó en encontrar el deseado gol de la tranquilidad.
En el minuto 53, Jesús Fortea sacó un preciso centro desde la banda derecha. Alexis Ciria se elevó por encima de la defensa para conectar un potente remate de cabeza. El balón acabó en el fondo de la red para establecer el dos a cero momentáneo. El partido parecía completamente encarrilado y sentenciado para los intereses del equipo madrileño.
El conjunto visitante no bajó los brazos pese a la evidente desventaja en el luminoso. El técnico Óscar Cano movió el banquillo buscando una reacción heroica de sus jugadores. La esperanza zamorana resurgió en el minuto 83 gracias a un oportuno gol de Miki Codina. Este tanto inesperado generó muchísimas dudas en la zaga madridista durante el tramo final.
La tragedia local se consumó definitivamente a falta de un minuto para el tiempo reglamentario. Javier Carbonell ganó un salto en el área y dejó el balón suelto en zona peligrosa. Mario García apareció rápidamente para fusilar la portería blanca con un potente zurdazo. El choque terminó con un amargo empate y la posterior expulsión del madridista Cestero.
