El conjunto de Pau vence por 2-0 en el Di Stéfano. El equipo resistió con nueve jugadoras tras las expulsiones de Lakrar e Iris Ashley.

El esperado duelo entre el Real Madrid Femenino y el Wolfsburgo arrancó con muchísima intensidad. El equipo alemán salió decidido a dominar el juego desde los primeros minutos. Las visitantes rompieron líneas con gran facilidad buscando sorprender a la defensa merengue. Sin embargo, el conjunto dirigido por Pau Quesada encontró rápidamente la mejor medicina posible.
En el minuto 19 llegó el ansiado premio para las jugadoras locales. Eva Navarro puso un centro medido tras botar un saque de esquina. María Méndez aprovechó este gran envío para rematar el esférico directamente a la red. Este importante gol dio mucha tranquilidad al equipo blanco para intentar controlar el partido.
A pesar de ello, el panorama se complicó muchísimo justo antes del descanso. En el tiempo de descuento, Maëlle Lakrar cometió una dura falta táctica para frenar un ataque. La central francesa vio la segunda tarjeta amarilla y acabó siendo expulsada. Por consiguiente, el equipo madrileño se marchó al vestuario con una jugadora menos.
La segunda mitad comenzó con un lógico asedio por parte del conjunto germano. Las visitantes intentaron aprovechar su superioridad numérica volcando todo su juego ofensivo. Afortunadamente, se toparon con una Misa Rodríguez absolutamente espectacular bajo los palos locales. La guardameta canaria realizó varias intervenciones salvadoras de muchísimo mérito.
Lejos de encerrarse atrás, las blancas buscaron sentenciar el partido mediante veloces contragolpes. Este atrevido plan táctico funcionó a la perfección superada la hora de juego. Caroline Weir filtró un pase magistral al hueco en el minuto 67. Linda Caicedo explotó toda su velocidad para plantarse completamente sola en el área rival. La estrella colombiana definió con enorme calidad para firmar el segundo tanto local.
Este espectacular contragolpe hundió por completo las grandes esperanzas del conjunto alemán. El equipo visitante no logró superar el férreo muro defensivo plantado por las locales. Además, el tremendo desgaste físico pasó muchísima factura en los minutos finales del choque. La máxima tensión competitiva volvió a cobrarse otra víctima en el tiempo añadido.
La madridista Iris Ashley vio la tarjeta roja directa en el minuto 92. El equipo local terminó el partido defendiendo heroicamente con apenas nueve jugadoras sobre el césped. Finalmente, el pitido arbitral certificó un valiosísimo triunfo europeo en el Alfredo Di Stéfano. Las blancas suman tres puntos de oro en esta fase de grupos.
