Los de Xabi Alonso ganan sin convencer en un Bernabéu muy tenso. Bellingham y Mbappé sellaron el triunfo ante un combativo equipo andaluz.

El encuentro entre el Real Madrid y el Sevilla comenzó con máxima tensión. De hecho, el equipo dirigido por Xabi Alonso sigue siendo un enigma sobre el césped.
Durante la primera media hora, los locales estuvieron totalmente desaparecidos. Mostraron un juego muy espeso que desesperó enormemente a la grada madridista.
El público del Bernabéu dedicó una sonora pitada a su equipo. Sin embargo, el conjunto andaluz perdonó lo imperdonable en el feudo blanco. Isaac se plantó completamente solo ante Thibaut Courtois. El delantero picó el balón con gran intención, pero el esférico lamió el poste.
Sabemos, que el que perdona contra el Madrid lo acaba pagando muy caro. En el minuto 38, Rodrygo puso un gran centro al área visitante. Jude Bellingham le ganó el salto a Agoumé con mucha autoridad. El centrocampista inglés mandó el balón a la red en la única ocasión local.
La polémica estalló justo antes de llegar al descanso. Rodrygo soltó una patada a Marcao que bien pudo ser la segunda amarilla. El árbitro perdonó la expulsión del atacante brasileño en esa acción. Esta decisión provocó las protestas de Matyas Almeyda, que acabó expulsado camino a vestuarios.
Más tarde, en la segunda parte arrancó con el conjunto sevillano obligado a reaccionar. Isaac lo intentó de todas las formas posibles buscando el empate visitante. Sin embargo, se topó constantemente con el muro infranqueable de siempre. Courtois sacó varias manos salvadoras que sostuvieron al equipo de Xabi Alonso.
El gran jarro de agua fría llegó en el minuto 68. Marcao midió mal una entrada sobre Bellingham y llegó muy tarde al cruce. El colegiado no dudó y le mostró la segunda tarjeta amarilla. El equipo visitante tuvo que afrontar el tramo final con un jugador menos.
Con superioridad numérica, los locales consiguieron dormir por completo el partido. Pese a tener la victoria encarrilada, el juego seguía sin convencer al público. En el minuto 82, Xabi Alonso decidió sustituir a Vinicius Jr. El Bernabéu despidió a su capitán entre pitos de máxima desaprobación.
El broche final del encuentro llegó en el minuto 85 gracias a Rodrygo que encaró a Juanlu y forzó un claro penalti a favor del Madrid. Kylian Mbappé asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros. El atacante francés desató la locura emulando la mítica celebración de Cristiano Ronaldo.
Este tanto no es un gol cualquiera para el astro galo. Mbappé ha igualado a Cristiano como máximo goleador histórico en un año natural. Los blancos suman tres puntos vitales en esta temporada aunque, sin despejar sus dudas.
